TELETRABAJO, ¿UN SISTEMA DE TRABAJO EN AUGE?

El Real Decreto-Ley 6/2019, publicado el pasado 7 de marzo de 2019, introdujo novedades importantes respecto a la ordenación del tiempo de trabajo, tanto en lo relativo a la adaptación de la duración y distribución del tiempo de trabajo, como a la prestación de trabajo a distancia, y todo ello en beneficio de la conciliación de la vida familiar y laboral; habiendo dado lugar a una nueva redacción del artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores.

Se considera trabajo a distancia o teletrabajo aquella forma de prestación de servicios que, haciendo uso de las nuevas tecnologías, permite realizar el trabajo desde fuera del centro de trabajo. La empresa, ante esta solicitud por parte de un trabajador o trabajadora, abrirá un proceso de negociación con la persona trabajadora durante un periodo máximo de treinta días. Transcurrido este periodo la empresa podrá optar entre:

– Comunicar por escrito la aceptación de la petición.

– Plantear una propuesta alternativa que posibilite las necesidades de conciliación de la persona trabajadora.

– Manifestar la negativa a su ejercicio. En este último caso, se indicarán las razones objetivas en las que se sustenta la decisión, y el trabajador o trabajadora, si no está conforme con esta decisión, podrá interponer demanda frente a la empresa, en un procedimiento sumario, contra cuya sentencia no cabe recurso alguno. En este procedimiento, el trabajador o trabajadora puede acumular la petición de indemnización por los daños y perjuicios que la empresa pudiera haberle ocasionado con motivo de su negativa. En el caso en el que se acuerde por parte del Juez dicha indemnización, la sentencia sí que será recurrible en suplicación pero únicamente en lo relativo a esta indemnización.

Empresa y trabajador deberán suscribir un acuerdo con los términos que regulen la prestación de servicios bajo la modalidad de teletrabajo, debiendo regular entre otros, los siguientes aspectos:

– Condiciones del trabajo: el trabajador o trabajadora gozará de los mismos derechos que el resto de trabajadores. Se establecerá una descripción clara del trabajo a realizar, concreción del lugar donde se va a trabajar a distancia, Convenio Colectivo aplicable, especificaciones de aquellas tareas que requieran seguimiento.

– Tiempo de trabajo y derecho a la desconexión digital: se limitarán los tiempos de trabajo y definirá el horario. Se deberá llevar a cabo el registro diario de la jornada.

Equipamientos: se especificará a cargo de quien irán los costes ligados a las comunicaciones y equipamientos necesarios para el trabajodo.

Prevención de riesgos, seguridad y salud: una vez informado al trabajador de las políticas de seguridad, la empresa debe exigir que el lugar de trabajo cumpla con unas condiciones mínimas de habitabilidad (iluminación, espacio, mobiliario adecuado, etc). No obstante, siendo el lugar de trabajo el domicilio del trabajador, estará sujeto a la previa notificación y consentimiento de éste.

 

Para más detalles al respecto, por favor diríjanse a info@laboralis.eu.